Riego inteligente y control de fugas para comunidades

Esto es un proyecto en construcción, y lo cuento tal cual: sin producto que venderte todavía, pero con el diseño hecho y las manos en la electrónica. Si gestionas una comunidad o una finca y te interesa lo que lees, escríbeme y hablamos.

El problema no es el riego. Es la fuga.

El riego de la zona ajardinada de una comunidad se gobierna casi siempre con un programador de riego —el reloj, para entendernos— que abre y cierra las electroválvulas a una hora fija durante unos minutos. Ese reloj no sabe nada de lo que pasa fuera: riega igual llueva o haga tres semanas que no cae una gota, igual esté la tierra encharcada que reseca.

Pero lo caro no es regar de más. Lo caro es la fuga. Una llave de riego que no cierra bien, un gotero reventado o una tubería rota tira agua durante días sin que nadie se entere. Nadie está mirando el caudal a las tres de la mañana. Y te enteras tarde y mal: por el recibo del agua disparado, o peor, por la humedad que aparece en el garaje o en el sótano, con la derrama y la bronca vecinal que eso trae detrás.

Ahí es donde este sistema hace algo que el reloj no puede: vigila el agua todo el rato y corta cuando algo va mal.

Qué hace

  • Riega según lo que necesita cada zona, no según la hora. Sensores de humedad del suelo a pie de planta deciden cuándo y cuánto regar cada sector. Si ha llovido, no riega. Si un parterre pide más agua que otro, se lo da.
  • Detecta fugas y cierra el agua solo. Un caudalímetro vigila el consumo de forma permanente. Si detecta un caudal que no cuadra —agua corriendo cuando no toca—, una válvula maestra corta todo el riego y avisa.
  • Localiza dónde está la fuga, no solo que la hay. Con sensores de caudal repartidos por sector, el sistema no dice solo "hay un escape": dice en qué tramo está, para no tener que levantar medio jardín buscándolo.
  • Todo en el móvil. Estado del riego, consumo de agua, alertas de fuga o de avería. Sin ir hasta la arqueta a mirar.
  • Sigue funcionando aunque se caiga internet. La seguridad y el riego básico viven en el propio equipo instalado; la conexión solo hace falta para las alertas y el control remoto, no para que el jardín se riegue.

Por qué lo cuento antes de terminarlo

Porque construir esto bien lleva tiempo y prefiero enseñarlo por el camino que aparecer un día con un folleto. Ahora mismo estoy en la fase de laboratorio: el diseño de la electrónica está hecho, las placas casi cerradas, y toca montar y validar en campo. La instalación de la primera comunidad está prevista para principios de 2027, con la primavera de ese año como prueba de fuego.

Si quieres seguir el proyecto, o si gestionas una comunidad y esto te suena a algo que necesitáis, escríbeme y te voy contando.

Para quién es

Está pensado para jardines de comunidades de vecinos y urbanizaciones: varias zonas ajardinadas distintas, con goteo, difusores y aspersores conviviendo, donde un programador de reloj no da para tratar cada zona como merece. No es un sistema agrícola de hectáreas: es para el jardín de tu comunidad, el que paga la derrama.